Miami
Estados Unidos
Año IX

Nº 49/50

Escríbanos    

 

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Consejo de Redacción

Dr. Humberto López Cruz

Universidad Central de la Florida en Orlando

 

Dr. René C. Izquierdo

Miami Dade College Recinto de Kendall

 

Profesora Myra Medina

Miami Dade College

Recinto Norte

 

Dr. Gerardo Piña Rosales

Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY)

Universidad de Columbia

Nueva York

 

Dra. Alicia E. Vadillo

Universidad Estatal de Nueva York en Oswego

 

Dra. Lidia Versón

Universidad de

Puerto Rico

 Recinto de Río Piedras

 

Asesor  Técnico

Luis H. Beltrán

 

Asesor de Arte

Carlos Quevedo

 

Boletín Informativo

Reciba por correo electrónico una síntesis de las principales noticias literarias

 

 

 

 

ESTAMOS DESAFINADOS

(Obra Teatral en un Acto)

 

por

 

Sonia Suárez Schwartz

PERSONAJES:

 

ROXANA, cubana, de 41 años de edad

 

EDUARDO, de herencia irlandesa, de 34 años de edad, de madre adoptiva cubana

 

BARMAN, un personaje fluido, entra y sale cuando le dé la gana

 

 

ESCENA PRIMERA


Martes, once de mayo, diez y media de la noche - una barra en Manhattan, a media luz - mucho ruido - todos hablan al mismo tiempo -velas sobre pequeñas mesas.  Se oye música para bailar salsa, dos violines DESAFINADOS, acompañados por dos guitarras, un tambor, una trompeta, maracas.  Risas.  Durante toda la escena Roxana conversa con Eduardo. Una vez ella conversa con el Barman.  Roxana y Eduardo, vestidos apropiadamente para esta barra.  Roxana, sentada sola en la barra, tomando su martini sobre las rocas, con dos aceitunas -   Entra Eduardo, se fija en Roxana, va derecho hacia ella - se sienta al lado de ella -  las risas, el ruido, disminuyen... desaparecen... los dos violines desafinados continúan. (Disco compacto, Desafinado, parte número uno)

 

BARMAN: Ha habido un entra y sale en este bar de película.  ¡Siempre lo mismo!  Viene una aburrida y se encuentra con un aburrido y la noche siguiente vienen juntos y... ¡desaburridísimos!  Porque se desaburrieron la noche anterior... me las sé todas... allí está una aburrida... vamos a ver qué pasa esta noche desafinada...

 

EDUARDO: (Mira a Roxana de reojo) Óyeme, chica, ¡sí que estás buena! Barman, una cerveza, por favor.

 

ROXANA: Hace tanto calor aquí... pero me fascinas, de todos modos...

 

EDUARDO: (Pretende que Roxana no existe, hablándole al aire)  Me encanta tu boca... (Recordando a Pablo Neruda)... tengo hambre de tu boca, de tu voz, de tu pelo...

     
ROXANA: (Se ajusta el pelo para que le quede detrás de las orejas y no se desplome en su martini.  Saca su celular, marca un número, nadie contesta.  Pretende una conversación..., la corta y pone el celular en su pequeña bolsa) No sé si me queda bien el pelo hoy.  Esa entrometida de Wanda del salón de belleza no me hizo caso... Tú, me fascinas... estoy un poco nerviosa... es la primera vez que me encuentro en una barra, después de... ¡Ni lo necesito!... ¡sí, lo necesito!


EDUARDO: (Pretendiendo que ella no existe... hablándole al aire) Tengo que hablarte... (recordando a Pablo Neruda)... estoy hambriento de tu risa resbalada... Estás requete chévere... ¿Te hablo o pretendo que no existes?

 

ROXANA: (pensativa, hablándole al aire) Me recuerdas a Juan, mi primer esposo, pero hay tanta bulla aquí. 

   
EDUARDO: (Pensativo, hablándole al aire) Me recuerdas a Julia, mi verdadero amor,... desapareció, no la puedo encontrar... la odio...


ROXANA: (Pensativa, tomando su martini, hablándole al aire)  ¿eres como él?


EDUARDO: (Se decide  dirigirse directamente a Roxana, con su mejor postura y voz de actor)  ¿Ud. siempre toma cerveza?  Tu embriaguez me ayuda...


ROXANA: No siempre, ¿y, Ud.?  Esos ojos verdes... penetrantes que  tienes, ¡hombre! ¿Podrás verme... como soy?


EDUARDO: Me parece que te gusto... (El barman le trae una cerveza a Eduardo)


ROXANA: No me parecía que Ud... ¡que Ud... hablara español!  ¿Dónde lo aprendió?


EDUARDO: Mi madre es cubana... ¡No tengo que decirte mi biografía, niña!


ROXANA: Ah, ¡qué interesante!

    
EDUARDO: Mi padre es arquitecto... vive en España...  No lo conozco...me han dicho que es arquitecto en Barcelona... tengo que salir de esto... me estoy metiendo en un lío contigo.


ROXANA: (Ya sintiendo los efectos de su martini)  Soy Roxana... me atraes... hace mucho tiempo que no me había sentido así...


EDUARDO: (Le da la mano)... Soy Eduardo, Ay, mujer, ¡qué cuerpo tienes!  Si te invitara a un masaje, ¿irías?


ROXANA: (Sintiéndose agresiva)  Eduardo, Ud. debe venir por aquí más a menudo... Me gustaría estar contigo... en la playa, cuando se pone el sol.


EDUARDO: Cuando calienta el sol, Roxana. Estaba buscándote... Dios nos crió y el diablo nos junta... ¡ya estás lista para mí, mujer!


ROXANA: Eduardo, ¡me pareces tan guapo!  ¿Eres modelo? ...  ¿Eres tan aburrido como los modelos que conozco?

 

EDUARDO: Te he estado admirando. Me gustaría hacerte el amor ahora... ahora... en la playa, cuando calienta el sol...

 

ROXANA: No me gustan las montañas...  Te doy mi tarjeta.  Me encantaría una llamada tuya.

 

EDUARDO: Y aquí la mía... ¿Me llamas?


ROXANA: (Mirando la tarjeta de Eduardo)   ¡Eres actor!  ¡Mi primer esposo... era... actor!

 

EDUARDO: Ese no vale… cuéntame de los otros y... los otros... y los otros...  ¿Cuántos has tenido, Roxana?

 

ROXANA: (Ignorando la pregunta)... desde que me divorcié de los otros... decidí... que nunca más... nunca más en mi vida... (ya el martini va teniendo su efecto completo) esos actores son presumidos... bochincheros... infieles... tienen dos y media relaciones a la vez... drogadictos... vagos... piensan que, si el trabajo es salud, ...que trabajen los enfermos... son comemierdas enciclopédicos... saben un montón de mierdas...

 

EDUARDO: De acuerdo... ¡¿De qué basurero sacaste esos adjetivos de bobería, mujer?!  YO SOY ACTOR...no soy nada de eso... vago, sí... (Mirando la tarjeta de Roxana)... aquí tu tarjeta dice que eres... nu-trió-lo-ga... Roxana Urrutia... ¿qué es?... ¿eres gitana... lectora de barajas?...


ROXANA: (Altiva) No, Eduardo Soto...no soy gitana...soy especialista en TUS enfermedades... en nutrición.


EDUARDO: (Insolente, dramático)  ¿En mi dolor de espaldas... en mi jaqueca? ¡Coño!  ¡A mí nadie me dice qué carajo de mierda debo comer, beber... si puedo fumar... si QUIERO  solearme el día entero en la playa... si quiero tomar mil cervezas...OL-VÍ-DA-TE, Roxana! (Eduardo paga por su cerveza - sale apresuradamente de la barra, poniendo la tarjeta de Roxana cuidadosamente en su bolsillo... Roxana se queda sentada en la barra, atónita... se recupera).

 
ROXANA: (Al barman, atento a toda la conversación, tomando notas en su cartelón enorme, en blanco)  Recuerdo,...ya demasiado tarde...un dicho árabe que me había enseñado mi padre...“si lo que vas a decir no es más bello que el silencio, NO LO DIGAS”... Otro martini, sobre las rocas, con tres aceitunas,.. (Suena el celular de Roxana).

 

TELÓN

 

 

ESCENA SEGUNDA


La sala del apartamento de Roxana - son las diez y media de la noche - es martes, 25 de mayo.  Roxana ha invitado a Eduardo a vivir con ella. Al subir el telón, se ven a Roxana y Eduardo abrazados - un martini y una cerveza en la mesita a su lado.
   

EDUARDO: No me imaginaba que estuviéramos aquí... así... tan pronto... que me invitaras a estar contigo así...

 

ROXANA: Me llamaste la misma noche que nos conocimos ¿te recuerdas?  Hace dos semanas... entonces supe que me había enamorado de ti...que eras mi media naranja... que teníamos que estar juntos...


EDUARDO: No puedo dejar de mirarte... ¡eres la mujer más bella que he conocido!


ROXANA: Ah, ¡mientes!  Eres un mentiroso majadero.


EDUARDO: No, Roxana, no miento... ¡mírate en el espejo!


ROXANA: Y tú, ¿no serás el hombre más guapo del mundo?


EDUARDO: (Cantando con voz desafinada)... Quizás, quizás, quizás...

 

ROXANA: Ay, Eduardo, ¡me encantas!  Sigue cantando... sigue...


EDUARDO: (Continúa cantando con voz desafinada) siempre que te pregunto… que cuándo, cómo y dónde, tú siempre me respondes... quizás… quizás, quizás...y así pasan los días... y yo desesperado... y tú... tú contestando... quizás, quizás, quizás... Mi madre siempre me lo cantaba...

 

ROXANA: Música y letra de Osvaldo Farrés...y yo... la he tocado mil veces en el violín... oye,  pero... en violín afinado... sí que tienes talento, además de todo...


EDUARDO: ¡Pero mi gran talento….no lo has saboreado todavía, Roxana!


ROXANA: Me gustas cada vez más...


EDUARDO: Y…yo te adoro cada vez más, ¡bella mujer! (se acarician...se besan).

 
ROXANA: ¿Qué harás con tu apartamento, mi amor?


EDUARDO: Me quedo con él. ¿Qué te parece si tú lo usas para tu clientela? y yo, para mis ejercicios de actuación... y de voz.  Aquí, esto no será lo mío o lo tuyo… es lo nuestro... (le besa el cuello).


ROXANA: ¿Salimos a cenar mañana?  Me encontré un nuevo restorán cubano a dos  cuadras de aquí...

 

EDUARDO: Mi abuelita siempre cocinaba picadillo con arroz y frijoles negros... con ensalada de aguacate... plátanos fritos maduros... después, batidos de mamey... un flan... ¡Ay, qué rico!


ROXANA: Mi mamá, la pobrecita, siempre con su dolor... siempre con sus sandwiches... pan con queso y guayaba...


EDUARDO: ¿Puedes cocinarme un picadillo, corazón?


ROXANA: Necesito la receta... hace tiempo que... no lo cocino... la última vez... (tratando de sonreír, sin ganas)  cuando mamá murió... de repente...


EDUARDO: (La abraza con ternura....le acaricia el pelo)  Sí, lo sé...


ROXANA: (Se recupera)  cocinar como tu abuelita... ¡me encantaría!


EDUARDO: No tienes la receta para el picadillo, mi amor, pero sí tienes tus recetas  para el paraíso...


ROXANA: (Riéndose) ¡Qué casualidad! Las tuyas me llevan a la luna... oye, no fuimos a la playa ayer... me lo prometiste.


EDUARDO: ¿Te lo prometí?  ...Entonces, mañana... (ella termina su martini, él su cerveza... se besan... se acarician... se hacen un amor apasionado, más que la primera vez) (Durante cada episodio sexual la escena está a media luz - no se verán los detalles)
 

(Después)

 
ROXANA: Tengo ganas de mi café con leche... ¿me lo traes, amor?


EDUARDO: Sí, ya te lo estoy preparando...

 

ROXANA: Óyeme,  no quiero azúcar con mi café con leche.


EDUARDO: Ya lo puse, con azúcar, en la mesa.  Si no quieres azúcar, me lo tienes que decir  antes, chica... me gusta preparártelo todo antes... no después... tu nutriología me vuelve loco.


ROXANA: ¡Qué bien bailaste anoche conmigo! Tú, ¡el salsero! 

 
EDUARDO: Me preocupa lo del azúcar... ahora no te agrado... te molesto...


ROXANA: Te quiero, te quiero, te quiero... me agradas, me agradas...


EDUARDO: Lo dices sin querer, Roxana... cuando nos hacíamos el amor... tú pensabas en Otro... lo sentía...


ROXANA: ¿Qué te pasa, corazón?... Y... tú... ¿en quién pensabas?  ¿En la que te dejó plantado el año pasado?


EDUARDO: Ni la menciones... Julia no tiene nada que ver con nosotros... te quiero a ti, solo a ti... no hay nadie más...


ROXANA: No es verdad... mientes... ¡mentiroso!


EDUARDO: ¡Cálmate!... es la segunda vez que me llamas mentiroso... no me digas eso... tú eres la mentirosa... todos esos hombres en tu vida... ¡esa gran putería!


ROXANA: ¡Que YO me calme!... Espérate... estamos perdiéndonos como dos imbéciles... lo que más vale entre nosotros ahora es el amor nuestro... no te olvides de eso, Eduardo...


EDUARDO: Por poco te doy una bofetada, después... pensando que tú pensabas...


ROXANA: ¿Pensando que yo pensaba?  Eduardo... estás tocado del queso... Y YO, (sarcástica) contentísima con tu actuación en el Teatro Nacional... ¡besando a esa requete bella actriz venezolana!

 

EDUARDO: ¡Para eso soy actor!  ¡Qué sabes tú!... ¡No te metas en lo que no sabes!


ROXANA: (Respira profundamente... pone  un disco compacto de bolero... (disco compacto Desafinado, números 2, 3 y 4)... bailan... se besan... se abrazan... se acuestan en el sofá... con arrebatamiento, se hacen ese amor... tan apasionado que los ha juntado...) (la escena a media luz).

 

(Después)


EDUARDO: Lo hiciste otra vez... ¡pensaste en otro de tus grandes amores!


ROXANA:
¿Qué sabes tú de lo que yo pienso cada vez que nos amamos? ¿Estás loco? Eres un comemierda insistente... piensas la misma mierda varias veces...

 

EDUARDO: (Toda esta acción es como a cámara lenta) ¡No me llames loco! ¡No me llames comemierda! (Como a cámara lenta, en movimiento lento, como si fuera un ballet, él le da una bofetada en la mejilla derecha- ella  le  da en la mejilla izquierda- ella le golpea con puños cerrados - él le agarra las manos - ella cae al suelo, sollozando... lentamente... Él la recoge con ternura, la besa, le acaricia el pelo, la abraza  - quedan abrazados, hasta que...)


(Entra el barman, vestido de barman, con delantal, como en la primera escena, con sus notas escritas en cartelón enorme, en blanco).


BARMAN: (Hablando con movimientos lentos  y palabras lentas) La crueldad es la fuerza de los cobardes... Tengo diez años tomando notas sobre mis parejas en la barra... para escribir una obra de teatro... Roxana y Eduardo... Uds. sí que están en peligro - la situación es grave - les recomiendo al Dr. Geraldo Muñoz, especialista en problemas de violencia entre parejas.  (SALE BARMAN)

 

TELÓN

  

 

ESCENA TERCERA


El dormitorio del apartamento de Roxana - son las diez y media de la noche - es martes, 8 de junio.  Después de encontrarse con el Dr. Geraldo Muñoz, esa mañana, Roxana y Eduardo deciden resolver juntos sus propios problemas, encerrándose en su dormitorio, hasta encontrar la solución.

 

EDUARDO: ¡Estoy tan cansado, Roxana!!   Después de hablar con ese gran psicólogo... Dr. Muñoz, esta mañana... sí, él tiene razón... es esa inseguridad que sentimos...

 
ROXANA: Por nuestros pasados...


EDUARDO: No tiene nada que ver contigo... conmigo...


ROXANA: Piensa que debemos aceptar...abrazar el pasado... y... después... botarlo... ¡ponerlo en la basura!


EDUARDO: ...Y estar en el ahora... ¡No en el entonces!


ROXANA: Realmente... no nos conocemos, mi amor... comenzamos con esa atracción increíble... física....


EDUARDO: Quiero conocerte... como si yo fuera tú...


ROXANA: Quiero comenzar contigo... quiero que sepas todo lo de este momento... lo demás no vale...

 

EDUARDO: Nos encerramos aquí, mi amor, hasta que encontremos nuestra solución... ¿sabes?... la mujer que me dio vida me dejó a mí a los seis meses... Julia  me dejó hace un año... tengo miedo de que tú, mi amor, te vayas de mí, de mi vida... te quiero tanto... te necesito...

 

ROXANA: No te dejaré nunca, Eduardo.  Eres todo lo que yo he querido en mi vida... te dije que yo era una de cinco hijos para mis padres en Cuba... aunque me reía de lo cómico y absurdo que me parecía mi padre, el editor intelectual,  y mi hermana Emy... con sus luchas políticas... con que no se hablaban por meses y meses... yo me sentía inferior a ellos... completamente inferior... Eduardo... (se abrazan por largo tiempo)


EDUARDO: Lo que tenemos nosotros es para siempre, mi vida...Tú eres el todo para mí...


ROXANA: Dime, mi amor, ¿qué te preocupará más de mí cuando no estemos juntos?


EDUARDO: Que estés con otra persona, que te ame, como yo te amo...y tú,.. ¿qué es lo que te preocupará más de mí?


ROXANA: Que encuentres a otra persona... que ames a otra persona... que le hagas el amor a otra persona.   

 

(Entra el Barman, vestido como Barman)


BARMAN: (El habla lentamente) Roxana y Eduardo, Uds. van a meditar  por... nueve horas...

 

(Roxana y Eduardo meditan, se duermen, despiertan nueve horas después - son las ocho y media de la mañana del próximo día, es el nueve de junio.   (Se miran...se besan...se abrazan).

 

EDUARDO: ¡Son las ocho y media de la mañana!...

 

ROXANA: Es el nueve de junio... ¡dormimos por nueve horas!... todavía estamos encerrados aquí, sin ninguna solución..., mi amor...


EDUARDO: Tuve un sueño... era una relación abierta... cada uno de nosotros teníamos libertad de tener relaciones amorosas... o sexuales con otras personas, sin que ninguno de los dos lo supiera... ¿qué te parece,  queridísima Roxana?


ROXANA: Tengo miedo... no sé... tengo que pensarlo... tendré que recordarme que es nuestra decisión... nuestra decisión...


EDUARDO: Esa idea no es nueva... Roxana... conozco a una pareja increíble...Mario y Clara....ellos han vivido así...felices....por muchos años...


ROXANA: ...y las complicaciones, mi amor... ¿qué será de nosotros?


EDUARDO: ...vamos a hacerlo ahora... si vienen las complicaciones... ¡que vengan!... sé que te amo... y tú también me amas,... ¿verdad?


ROXANA: Sí, Eduardo... te amo... ¡lo haremos...! (Se besan apasionadamente - se hacen el amor)

 

(Durante este largo episodio haciéndose el amor, se oye un violín, afinándose...despúes, el primer movimiento del concierto para violín y orquesta, de Jean Sibelius, parte 5 y 6 del disco compacto Desafinados).

    
(Después)

 
EDUARDO: Era yo... sólo yo esta vez... como cuando comenzamos (recordando a Pablo Neruda) es hoy - todo el ayer se fue cayendo entre dedos de luz y ojos de sueño...


ROXANA: Éramos los dos... sólo los dos... tú y yo... (Continúa el concierto de Sibelius... el sonido disminuye... continúa hasta el fin de la escena).

 

(Entra el Barman, vestido de Barman, en el dormitorio, con un martini sobre las rocas, con dos aceitunas, dos botellas de cerveza... y su cartelón enorme, en blanco...los tres beben y ríen a carcajadas a la vez... el Barman empieza a escribir en su cartelón, diciendo, en voz baja, al mismo tiempo, lo que escribe).


BARMAN: Los dos personajes, Roxana y Eduardo, han llegado a un acuerdo muy personal - ella bebe su martini sobre las rocas, con aceitunas - él bebe su cerveza... yo bebo una cerveza... los tres reímos a carcajadas, a la vez... 

 

FIN

 

(Durante el aplauso se oirá la parte 7 del disco compacto Desafinados)

 


Sonia Suárez Schwartz nació en La Habana, Cuba (1930). Dramaturga, pianista clásica y de jazz.  Es parte del grupo Music Gives Life. Estudió piano y ballet en el Conservatorio Nacional de Música de La Habana.  Ha sido maestra de música en una escuela secundaria de Nueva York y ha trabajado como artista de comerciales, voiceover y print.   Estamos Desafinados es su segunda obra teatral, producida originalmente por DANISARTE, en Julia de Burgos Latino Cultural Center, en español. Posteriormente, fue traducida por ella al inglés y producida por The Producers Club Theaters y 12 Miles West Theatre.