Miami
Estados Unidos
Año V

 Nº 27/28

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Publicada por Ediciones Baquiana

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Boletín Informativo

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ENTREVISTA CON EL FOTÓGRAFO CHILENO

LUIS POIROT

(IMÁGENES DE UNA CONSTANCIA FÍSICA)

por

 Patricio E. Palacios

 

Luis Poirot nació en Santiago de Chile (1940). Fotógrafo, profesor y diplomático. Ingresó a la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile en 1959, y luego continuó sus estudios en Francia, entre 1963 y 1964. Un año más tarde regresó a Chile para comenzar su carrera como fotógrafo profesional en el teatro Ictus, posicionándose en el ambiente artístico nacional. Desde el año 1969 ejerció como profesor de fotografía en la Universidad Católica de Chile, hasta el año 1973, cuando debió emigrar, nuevamente para Francia; allí trabajó en revistas como fotógrafo. Dos años después, fija su residencia en Barcelona, trabajando como docente del Centro Internacional de Fotografía de dicha ciudad española. Durante su permanencia en Europa realiza interesantes trabajos para diversos periódicos y editoriales. En 1989 regresa a Chile para trabajar como profesor en la Universidad Católica, además de continuar su trabajo de modo independiente y de formar fotógrafos en su taller particular. Ha recibido importantes premios, entre los que resalta el Nikon International Contest, obtenido en dos oportunidades (1968 y 1970). Su realización de fotografía para cine en la película “Los Transplantados”, de 1975, fue premiada en el Festival de Cine de Thonou-les Bainz, Francia. Recibió  la distinción en el concurso Foto – Press España, en el área Premio Retrato de Prensa y Fotografía Política, los años 1984 y 1985. En 1994, como reconocimiento a su trayectoria, se le otorgó el Premio Ansel Adams, por parte del Instituto Chileno Norteamericano de Cultura. Ha realizado importantes exposiciones, dentro de las cuales podemos destacar la retrospectiva de su obra presentada en el Museo Nacional de Bellas Artes de Chile, en 1997 y su incorporación en la tercera fase de la muestra “Chile: 100 años”, llevada a cabo en el mismo recinto, el año 2000. Ha publicado varios libros de fotografía, entre los que se destacan: Neruda, retratar la ausencia, Arrasadas de Luz, Ropa Tendida, Te pito te henua (Isla de Pascua), Bitácora del Iceberg a Sevilla y Ephemera. Actualmente ejerce como Agregado Cultural en la Embajada de Chile en Bélgica. 


En la fotografía de Luis Poirot se destacan dos elementos fundamentales: la técnica del blanco/negro y el género del retrato. A través de su cámara, este fotógrafo ha logrado crear un verdadero álbum fotográfico de figuras importantes de la cultura nacional chilena con las cuales coincidió en diferentes etapas, tales como Víctor Jara, Nicanor Parra, José Donoso, Jorge Edwards, Roberto Matta y Pablo Neruda, entre muchos otros. También fotografía espacios abiertos y vacíos, al igual que iglesias, casas, edificios y flores muertas, en donde juega con las luces y las sombras de los rincones desde todos los ángulos posibles para recrear su visión muy especial de Chile.

 

Aprovechando una visita de este excelente fotógrafo al sur de la Florida, con motivo de una de sus exhibiciones en la librería Books & Books de Coral Gables, decidí entrevistarlo para intercambiar impresiones y recordar al poeta Pablo Neruda, a quien el conoció personalmente y también fotografió muchas veces, en el año de su centenario y a manera de homenaje.

 

P.E.P. ¿Cómo y cuando descubriste tu vocación a la fotografía?

 

L.P. Mi formación profesional fue con teatro, en la Universidad de Chile. Pensaba ser director de teatro. Recibí una beca para estudiar en Francia y antes de partir quise llevarme la presencia de la mujer que amaba, pedí una cámara prestada a un amigo y con un par de consejos elementales pude tomarle unos torpes retratos que me acompañaron en ese año de separación. Al volver a  Chile, comencé a fotografiar con una cámara comprada en Francia, los ensayos teatrales de mis amigos y con sorpresa descubrí que les interesaban y me pedían copias y luego recibía encargos para las fotos de los programas y anuncios de futuros estrenos. Así lentamente y sin saber muy bien cómo y por qué fui convirtiéndome en fotógrafo. Mi falta de conocimientos me empujó a buscar las soluciones a los problemas técnicos y expresivos en los libros, pude así descubrir el maravilloso mundo de Cartier-Bresson y Weston, que aún me acompañan.

     De mi amor por la literatura pasé a una pasión por lo visual, por los mundos sugeridos en las imágenes de esos fotógrafos, quizás ahora que lo pienso, en la fotografía unía en una sola ecuación la literatura y el espectáculo de la vida que quería recrear en un escenario. Si bien dirigí luego de terminar mis estudios, más de una docena de obras, llegó un momento que sentí que ya no me apasionaba el teatro y que podía perfectamente pasar el resto de mi vida sin dirigir, en cambio no soportaba una par de días sin la cámara cerca de mi ojo. La elección entonces fue fácil.

 

Pablo Neruda (del libro "Neruda, retratar la ausencia")

  

P.E.P. ¿Está tu obra desarrollada mayormente en blanco y negro? ¿Es esta técnica más artística desde tu punto de vista y por qué?

 

L.P. El blanco y negro es simplemente más sugerente que el color, tiene un misterio que no pretende ser la engañosa realidad que pretende mostrar el color. La fotografía se construye a partir de la realidad y forma un mundo propio, con sus códigos y claves, en suma su lenguaje propio, como es la música y la poesía. Existe una fotografía aplicada a otras disciplinas, una fotografía podríamos decir   “funcional”, foto-prensa, foto- publicidad, foto-científica, etc., pero yo entiendo eso como la diferencia que puede haber entre usar las palabras para escribir un anuncio en el diario o para una novela. El blanco y negro entonces ya te sitúa en otro mundo diferente de las apariencias exteriores de las personas y cosas. Además, está las infinitas posibilidades de interpretación técnica en el laboratorio para llegar a una copia final, en que dependes de lo puramente técnico de los materiales y de tu estado de ánimo para hacer una foto diferente cada día en el cuarto oscuro, es lo que decía Ansel Adams, la ejecución de una partitura musical ya dada, puede variar siendo fiel al original. No sé si es más artística o no, ningún lenguaje  lo es a priori, solo la persona que lo práctica es artista creador o no.

 

P.E.P. A través de tu obra nos muestras hechos y realidades. ¿Es acaso, por así decirlo, una obra de denuncia?

 

L.P. No denuncio nada. Solamente trato de hablar de lo que amo y lo que me duele, porque de otra manera se me atragantaría y no podría respirar.

 

P.E.P. ¿Qué es lo que te llamó la atención para trabajar con las imágenes de objetos de la casa de Pablo Neruda en Isla Negra? Tengo entendido que esta selección fotográfica se transformó luego en una muy bien cuidada edición del libro con el mismo nombre de la serie “Neruda, retratar la ausencia” y que también fue traducido al inglés por Alastair Reid, bajo el nombre “Pablo Neruda/Absence and Presence”  y nos muestra la relación  íntima entre estas imágenes y la del Poeta.      

 

L.P. El libro “Neruda, retratar la ausencia”  fue una especie de conjuro personal frente al horror de la dictadura de Pinochet en mi país. Vivía en Barcelona el año 82  y busqué quizás sin saberlo algo o alguien que encarnara lo mejor de nosotros como pueblo, alguien que me ayudara a enfrentar con esperanza mi regreso a Chile después de más de nueve años de distancia. Creo que entonces Neruda me dio la mano.

 

 

P.E.P. ¿Es tu trabajo con el lente de alguna manera la continuidad de algún otro artista con el cual tú te sientes identificado o es tu obra de carácter totalmente independiente?

 

L.P. Todos somos deudores de la obra de otros creadores. El arte y la fotografía es una cadena infinita en la que siempre debemos y quizás, solo quizás podamos pagar algo de esa deuda dejando algo a cambio para las otras generaciones.

 

P.E.P. ¿Cómo ha sido la relación de tu trabajo con la prensa y el público especializado en Chile o en otros países en los cuales has presentado tu obra?

 

L.P. La prensa y el público de Chile siempre han sido generosos con mi trabajo. La exposición retrospectiva en el Museo de Bellas Artes fue record de asistencia ese año y los libros que he publicado están agotados. A veces he visto mis fotos colgadas en los muros de humildes casas en el sur de Chile, anónimo el autor, pero usado como quien canta una canción en un momento de alegría sin preocuparse de quien la escribió y entonces... que mejor reconocimiento se puede esperar. 

   

Biblioteca de la casa de Pablo Neruda en Santiago de Chile

(del libro "Neruda, retratar la ausencia")

 

P.E.P. ¿Cómo escoges el tema a la hora de desarrollar una serie fotográfica o en qué te inspiras?

 

L.P. No hay tema, el tema es lo que me pasa en la vida, quizás siempre hablo de lo mismo en diferente forma, son mis temores y mis alegrías.

 

Flores marchitas del libro "Ephemera", Editorial ECO (Chile, 2003)

 

P.E.P. ¿Cuál es tu mensaje que tratas de proyectar en la serie de fotografías de flores secas que recientemente exhibiste en la librería Books & Books en Coral Gables, Florida?

 

L.P.  Las flores son mi temor a la muerte después de un diagnóstico de cáncer.

 

   

Luis Poirot con su hermano Carlos Poirot en la exhibición

 fotográfica en Books & Books de Coral Gables, Florida